Lo último en tratamientos para asma grave: cómo están cambiando las decisiones en consulta

El tratamiento del asma grave ha cambiado radicalmente en los últimos años. El avance no ha sido solo incorporar nuevos biológicos, sino aprender a seleccionar el adecuado para cada perfil. Hoy sabemos que no son intercambiables y que la elección correcta impacta directamente en exacerbaciones, corticoides y costes.

En el asma alérgica bien definida, omalizumab sigue siendo una referencia sólida cuando el eje IgE es dominante. En pacientes con asma eosinofílica, la evidencia y la práctica real han consolidado a mepolizumab y benralizumab como opciones clave, especialmente cuando el objetivo es reducir exacerbaciones y dependencia de corticoides orales. Benralizumab destaca cuando se busca una reducción rápida y sostenida de eosinófilos y estabilidad clínica.

La principal novedad ha sido la llegada de tezepelumab, que permite tratar pacientes con asma grave no claramente fenotipada, un grupo muy frecuente en consulta y tradicionalmente sin una opción biológica clara. Además, dupilumab aporta valor cuando el asma se acompaña de comorbilidades tipo 2 relevantes.

Para el financiador, esta evolución permite ordenar la prescripción, reducir eventos de alto coste y mejorar la eficiencia del sistema.

La investigación clínica convierte enfermedades mortales en enfermedades tratables.”
Sidney Farber

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