Rinitis alérgica: cuándo dejar de tratar síntomas y abordar el mecanismo subyacente

La rinitis alérgica moderada-grave sigue siendo infratratada cuando no responde a antihistamínicos y corticoides intranasales. Muchos pacientes permanecen años con síntomas diarios —congestión, rinorrea, alteración del sueño— que afectan de forma directa a la calidad de vida y al control del asma asociada.

En pacientes con rinitis persistente, sensibilización clara a alérgenos perennes e IgE elevada, el problema no es la intensidad del síntoma, sino la persistencia de la inflamación alérgica. En este subgrupo, especialmente cuando existe asma concomitante, el abordaje del eje IgE cobra relevancia clínica.

Omalizumab ha demostrado mejorar el control global de la vía aérea, reduciendo síntomas nasales y mejorando el control del asma. Desde la práctica real, su valor está en identificar cuándo la rinitis deja de ser un síntoma aislado y pasa a condicionar la enfermedad respiratoria global.

Para el prescriptor, el mensaje clave es claro: seguir escalando tratamiento sintomático cuando existe fracaso persistente aporta poco valor. Para el financiador, tratar adecuadamente estos pacientes reduce exacerbaciones asmáticas y mejora resultados a largo plazo.

La investigación clínica convierte enfermedades mortales en enfermedades tratables.”
Sidney Farber

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